Ceremonia, cóctel y recepción sin desplazamientos: todo sucede entre la capilla, los jardines, la plazoleta y el salón.
De arquitectura colonial y rodeada de naturaleza, la capilla es el sitio perfecto para la ceremonia. Está certificada por la iglesia, lo que permite oficiar matrimonios válidos dentro de la hacienda.
Prados abiertos, lago con fuente, senderos de piedra entre árboles centenarios y rincones con bancas y faroles. Ideales para ceremonias al aire libre, cócteles y sesiones de fotos.


Una plaza circular de ladrillo en el corazón de los jardines, rodeada de cipreses y presidida por el arco de piedra. Es el escenario natural del cóctel de bienvenida: los invitados pasan de la ceremonia a la copa sin dejar el jardín.
Columnas de piedra, vigas a la vista, piso de terracota y ventanales que abren la recepción hacia el bosque. El salón se adapta a banquetes, buffets y pistas de baile para hasta 220 invitados.

Una cancha de polvo de ladrillo escondida entre los pinos, junto a los ventanales de la casa. Disponible para los invitados durante los eventos de día, o para una tarde de juego en familia.